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Yoda!
Posted on September 22, 2011 via Patricia Zavatarelli with 3 notes
Source: patriciazavatarelli
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Porque no puedo volver ahi?
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Profano.

Sed muerta entre palabras fingidas
la vela no ardia,
todo seguia.
Mi pecho pronuciaba versos
que no sabias leer.
Y la vela no ardia.
Ahi tan quieta
con la boca seca.
Desaparecer entre los miles,
refugiarme en su contorno.
La sed estaba muerta
entre palabras fingidas. -
De Picnic.
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Presentacion revista Prometheus Pls RT!
Información de prensa por favor difundir.
Prometheus, revista de cultura, presenta su N° 29, el segundo en papel.

Lunes 2 de noviembre, 20:30
La Biblioteca Café – Marcelo T. de Alvear 1155 (Buenos Aires)
Invitados:
Marina Aizen, Álvaro Couso y Martha Goldin
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Jam Session (Jazz en vivo)
Entrada libre y gratuita
Se agradece su difusión
Director
Lucas MisseriEditor
Nicolás Hochman
Te: 4941 8767 / 15 3591 6767
Mail: hochmanicolas@yahoo.com.ar
Cami Frías
Prensa & Difusión.
Phone—>15-65 666 561 /47763631
Msn—> princesadelafuria@hotmail.com
http://cafecortadocontresdeazucar.wordpress.com/ -
Venganza II

Me esperas en la esquina que quedamos ayer. Con las manos dentro de los bolsillos de tu jean. Tienes la campera que tanto me gusta, me esperas ahí.
Se que miras para los costados buscándome, se que te preguntas si es que salí tarde o no encontré taxi. Si voy caminando. Se me rompieron los tacos. Te imaginas que tengo tacos y jeans o capaz use una pollera y unas botas…las botas que tanto te gustan.
Me esperas en la esquina que quedamos ayer. No se aun como será el transcurso de la noche. En tu maquiavélico cerebro piensas que será una cena y después terminare entre las sabanas de tu cama. En mi cerebro será jugar al juego que aun no hemos podido jugar bien…o mejor dicho el juego que estamos jugando desde que nos vimos por primera vez.
Me esperas en esa esquina, yo me voy a poner una lazo en el pelo, tengo las uñas pintadas a la perfección, mi cadenita preferida, ese corazón que miras cada vez que arriba de tu pecho me acuesto.
Me esperas, quieto, allí, con las manos dentro de los bolsillos del jean, me esperas mientras camino por la vereda de enfrente y te veo, te miro, pero vos no me ves. Tu mirada esta perdida, entre el aire y mi venganza.
Mis tacos hacen ruido, hasta que me detengo y lo pienso, mientras te sigo mirando, mientras me pregunto porque? Para que?.
Entonces pego media vuelta, con mi cartera en la mano, camino una cuadra mas y sin que me veas paro el taxi que hace segundos paso por delante de tus ojos, te miro por última vez y vos seguís sin mirarme, me subo y me voy…lejos y te dejo ahí, esperando.
Esperando en la esquina que quedamos ayer con las manos dentro de los bolsillos de tu jean.
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Asi quedo mi sector de niños!! :)
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H.D.P

HDP
Cierro los ojos
Intento odiarte
Maldecirte en sueños
Probar si puedo insultar.
Gritarte bien fuerte.
Y cierro los ojos
Y me doy cuenta que no puedo odiarte
Que te insulto en vano
Que me grito a mi misma.
Cierro los ojos
Escondo el te quiero dentro de mi cuerpo
Ahí lejos del corazón
Así no lo siento tanto
Y puedo intentar otra vez
Odiarte,
Maldecirte en sueños
Insultarte y gritarte…
Abrí los ojos
Y me doy cuenta que aun no puedo.
Por mas que se tus secretos
Por mas que se lo que escondes
Por mas que se que es lo que miras
Por mas que se que esperas.
Por mas que se tu juego.
Tu maldito juego.
Por mas que quiera a tus ojos.
Por mas que añare tu boca.
Por mas que espere tus besos.
Por mas que no sepas lo que realmente siento.
Por mas que se tu juego.
Tu maldito juego.
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“Perdóname, yo no quise hacerte tan mal…es verano y nada importa mas que tu distancia…”
Lo engañe la noche que sabía que él se iría lejos. Teníamos un millón de promesas en el cajón de la que seria nuestra cómoda, allí, donde guardaríamos mis swetters cortos, esos que se me ve la panza y donde el guadaria los suyos que usaría arriba de la camisa para ir al trabajo en invierno. O mis remeras de verano, como la musculosa turquesa que me estaba poniendo para huir de mi des-engaño.
El estaba lejos. En esa parte del sur que no conocí y me niego conocer. Sus vacacaciones solo no se prolongaban, sabia todos sus movimientos. Volaría de mañana y llegaría a la ciudad al mediodía. Me llamaría, iríamos a almorzar, por la tarde me entregaría el regalo que me trajo del sur, chocolates y algo más. Hablaríamos de nosotros. Posiblemente planearíamos los días siguientes. Ya sabía todos los movimientos. También que al año siguientes nos iríamos a vivir juntos. Buscábamos depto a pesar de ya tener algunos muebles. Esa cómoda. Esas luces. Sabíamos todo. Lo supe, lo supe esa noche que se iría lejos. Que no lo soportaría. No estaba en sus planes. Ni yo, ni el en los míos. No podía vivir lejos de mis árboles ni de mis calles. Pero yo sabia que el se iría. Lo supe antes y no lo quise creer “cuando abra la ventana y vea esas nubes en esa otra ciudad”. De solo pensarlo…imaginarlo.
Supe esas cosas y también supe que lo engañaría, por primera vez en mi vida. Por única vez en esa vida. Necesitaba la prueba de que ese amor ya estaba consumado…que solo eran cenizas, que seguirían por algunos años mas, pero eran cenizas de inciensos que estaban en nuestra futura habitación. Esa habitación del departamento que casi tenemos en Palermo…con árboles en la puerta, discutiendo por si teníamos un perro. Lo supe…lo supe esa noche que me puse la musculosa turquesa, mis casi bucles al viento descubrían mas cosas, supe que no estaba preparada, era una nena. Una nena que se metía en problemas. Lo supe cuando me besaron esos ojos verdes, cuando me agarro de la mano y sabía que era inevitable. Lo supe. Nadie, pero nadie en este mundo de salva de un engaño…ni de una mentira oculta en la mente, menos con distancias en el medio. Esa noche cuando me dormí entre mis sabanas y era enero…sabia que del dejaba de ser mió, y que por mas anillos que tuviéramos, por mas sueños sanos y rotos yo no era suya, ni el era mió. Las cenizas estaban en el cajón de la cómoda y nuestros remos serian pesados por años…años enteros, entre sabanas, durmiendo cada uno de cada lado. Llorando por las noches, riendo de día. Pensando en otro cuerpo, en otra boca…en como seria todo si…
Pero esa noche, que supe que se iría…que supe que no estaría ahí, supe también que por mas secreto que fuera todo, escaparía del civil libre, sola, feliz, por mas que tres años después me di cuenta de esa felicidad, de esa libertad.
Lo supe, lo supe esa noche que lo engañe.
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Entre nosotros siempre hubo una línea.
Paralela, contra paralela.
De un lado tus ojos mirando fijo
Del otro los míos contemplando
Tu contorno único azulado.
El mió a tu merced sin preguntas.
No te digo nada
No se debe arruinar nuestro silencio
Que ya parece ser cotidiano,
Extrañando las sonrisas
Y la comisura de tus labios.
Gestos serios. Tuyos.
Míos por breves lapsos.
Entre nosotros siempre hubo una línea
Una vez la traspasamos y no nos arrepentimos
Las sabanas gritaron agudamente
La almohada sollozo…
La línea invisible que no pretendimos ver
En aquel lugar, sobre el piso de madera
Junto con nuestra ropa,
La tuya marrón
La mía negra.
La lujuria perfecta
De mi cintura en tus manos.
Jugando con fuego
Al comienzo de la madrugada.
Entre nosotros siempre hubo una línea
Paralela contra paralela.
Enfrente a nuestros ojos
La traspasamos algunas veces
Y me atrevo a decir que fue
Un estremecimiento inesperado
Sublime por donde se lo mire.
Y no me fastidia querer volver a traspasarla
Olvidar esa línea paralela.
Jugar al destino incierto, final, cierto.
Y por supuesto no arruinar el silencio.

